Cada día mil preguntas pasan por mi mente, buscando una respuesta que jamás encuentran.
Hoy , como muchos otros días me pregunto donde estarás, que habrá sido de ti. Hace mucho que no te veo por aquí, te he perdido y necesito encontrarte.
Alomejor no eres más que eso, un sueño, pero la idea de tenerte, de encontrarte, de mi mente no se escapa.Ya no se sí alguna vez te tuve o si esos vagos recuerdos no eran más que deseos de tenerte y se reflejaban mientras yo dormía.
Pero algo dentro de mi me dice que es verdad, que existes, que puedo encontrarte. Estás ahí en alguna parte pero mi vista no te alcanza.
Debo seguir buscándote, hasta algún día encontrarte. Se que no debo rendirme por muy perdida que me encuentre porque merece la pena tenerte.
Camino día y noche haciendo frente a una hostil topografía, siento que me desvanezco a cada paso que doy, que estoy atrapada entre montañas que no soy capaz de escalar y ríos que no soy capaz de cruzar. Pero tal vez deba decir que lo más difícil de este viaje sea la soledad que en este ambiente se respira. La falta de una mano que te levante cuando tropiezas o una sonrisa que te ayude a seguir. Por suerte esta mi brújula conmigo. Y eso es lo más importante para conseguir mi objetivo. Es aquello que me guía hacia mi lugar, allí donde merece la pena vivir, donde merece la pena cualquier travesía y penuria. Allá me dirijo y atravesare océanos de lágrimas, montañas de dificultades y desiertos de dolor para encontrarlo. Pero os aseguro algo, merecerá la pena.
