Un alma, un espíritu, una persona, una chica, una más entre todas las que había.
Tenía algo que la hacía diferente, extraña, algo que no tenía el resto. Conforme crecía esa diferencia parecía aumentar aquello que los separaba. Estaba perdida. Caminaba, sin dirección, sin rumbo. Estaba en busca de encontrar su lugar, allí no encajaba.
Un día miró atrás y se vio sola en ese camino vacío. Fue cuando se preguntó ¿Y si este mundo no está hecho para mi? ¿Y si no hay lugar para mi? Ella solo se dejaba llevar, era como una nube, se la llevaba el viento. Entonces comprendió, que no estaba sola. El viento nunca la dejaba sola. Era lo que le daba fuerzas para seguir caminando, en realidad siempre había estado ahí acompañándola en ese duro camino. El viento es eso que te hace volar,el que la empujaba a seguir buscando el lugar que tanto deseaba encontrar.
No somos mas que nubes que vienen y van, cometas por el cielo o peces en el mar. Pero siempre quedara algo que permanezca sin cesar, ya sea el viento, el sol o el mar. Pero siempre quedaran esos días de tormenta que todo lo inundaran.
